Un 16 de enero de 1903, el salón de plenos del Ayuntamiento acogía uno de los pocos actos públicos de la corporación municipal de la época: el sorteo del alistamiento para la Guerra de África. Jóvenes horcajeños eran llamados a filas en un proceso que marcaría profundamente a muchas familias del municipio.
Aunque no todos llegaron a combatir, la movilización supuso un duro golpe social y económico. Muchos de aquellos jóvenes eran el principal sustento de sus hogares y las bajas significaban pérdidas irreparables. Además, los distintos cupos impuestos generaron fuertes protestas por las desigualdades que se producían entre pueblos y familias.
Hoy recordamos aquel momento de nuestra historia local y los testimonios que aún se conservan, como el último tallímetro utilizado en la localidad para tallar a los quintos, que puede visitarse en la Casa-Museo El Vítor.






