Tal día como hoy…
En agosto de 1910 fue fundida por Federico Argos nuestra querida campana Mayor, la “TAN”, una pieza centenaria que forma parte de la identidad y del patrimonio de Horcajo de Santiago.
En 2010, una grieta puso en peligro esta histórica campana, pero gracias a su restauración mediante soldadura pudo conservar su valor y, sobre todo, su sonido original. Junto al resto de campanas, regresó a nuestra iglesia en 2012 gracias a la generosidad y colaboración de los horcajeños.
Las campanas nos acompañan en muchos momentos de nuestra vida: celebran nuestras alegrías, nos reúnen en nuestras tradiciones y también nos acompañan en los momentos más difíciles. Su sonido forma parte de nuestros recuerdos y de nuestra identidad, un sonido que todos los horcajeños llevamos grabado en el corazón.






