Horcajo: Historia
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Situado en plena Mancha Alta al suroeste de Cuenca, se encuentra Horcajo de Santiago, villa manchega de corte renacentista, perteneciente a la Orden de Santiago, con una población actual que supera los 4.000 habitantes.

Su etimología queda definida por su encrucijada entre los ríos Almanzor y Albardana, atravesando su término municipal por una Cañada Real.

La causa de llamarse “Horcajo” ha sido por sus accidentes topográficos, ya que indican una situación caballera sobre una loma que desciende hacia dos vegas, por tanto el pueblo está a “horcajadas”.

Existen dudas acerca de cuál pudo ser el origen del pueblo. La hipótesis que más se aproxima a su origen es la del Investigador Anselmo Sanz Serrano que afirma la existencia de la Orden de Santiago y del lugar llamado “El Horcajo”, con anterioridad a la reconquista de Cuenca (1.177). Es entonces cuando Alfonso VIII entrega el Castillo de Uclés a los Santiaguistas para que defendieran la comarca de las entradas de los moros, con la condición de hacer de este convento la Cabecera de la Orden.

El Prior de Uclés tenía el gobierno espiritual de toda la Orden (jurisdicción sobre 23 parroquias). A finales del S.XV, el patronato de las iglesias pertenecía al Rey bajo la protección del Tribunal Especial de las Órdenes.

Horcajo es “de Santiago” a finales del S.XV. Es ya en el S.XVI cuando quedan definidos los límites del priorato de Uclés, formando parte Horcajo de los 13 pueblos que la componían.

Históricamente, esta justificado el sobrenombre de “Santiago”, ya que ha dependido de este reducido obispado hasta el año 1.873, año en el cuál se suprimen las Órdenes Militares y estos territorios pasan a sus diócesis correspondientes ( en este caso a la diócesis y obispado de Cuenca).

En conmemoración de este hecho, Horcajo de Santiago ha defendido el cuarto voto de la Orden de Santiago, dando origen a una de las fiestas más importantes de la región: EL VÍTOR.

Es de destacar el despoblado de Belmontejo, que desde el siglo XV forma parte del término de Horcajo de Santiago. Su localización se encuentra en la confluencia de los ríos Bedija y Riánsares.

Se tiene noticia de que en la villa, en la época feudal (S. IX-XV), hay hasta cuarenta casas de hijosdalgos, pero no se tiene documentación exacta para afirmarlo.

Horcajo también va a contar a lo largo de su historia con “comendadores”. Estos deben estar provistos de las armas que tocan a las lanzas por cada Encomienda. A la Encomienda de Horcajo en particular, le corresponde Cuatro lanzas (S.XV–XVII). Además tomó parte en la actividad inquisitorial española, ya que pertenecía a uno de los catorce tribunales locales, que se crearon en el S.XVI en toda España por el Consejo Supremo.

La historia ha dibujado la silueta de este pueblo en el trazado de sus calles, la arquitectura popular de las cuevas típicas denominadas del Santo y del Boleo, numerosas casas solariegas y de renombre como la Casa de la Cadena y el emplazamiento de sus ermitas como identificación de los diferentes barrios que componen el municipio.

Fuente: D. Angel Horcajada Garrido. "Huellas del pasado"